El abombamiento de los utensilios de cocina (que la superficie de cocción se arquee hacia fuera) es un problema que suele deberse a tensiones físicas o térmicas.
A continuación, se enumeran varias causas por las que esto ocurre. Se recomienda evitarlas todas.
Los choques térmicos, como los cambios bruscos de temperatura, pueden provocar que el metal se deforme.
En particular, meter una sartén caliente bajo el agua fría es un error muy común. La rápida contracción del metal puede provocar una deformación permanente, haciendo que la sartén se abombe.
El sobrecalentamiento o la exposición prolongada a un calor muy intenso pueden debilitar el metal o hacer que se deforme. El sobrecalentamiento provoca una expansión térmica desigual en toda la sartén, lo que da lugar a una forma abombada o convexa.
El calentamiento desigual puede producirse al cocinar en un quemador o placa de cocción demasiado pequeña o demasiado grande para la sartén. Esto provoca una distribución desigual del calor y ejerce tensión sobre el metal, por lo que puede deformarse con el tiempo. Las placas de inducción, que calientan solo determinadas zonas de la sartén, pueden agravar aún más este efecto.
Los daños por impacto, al dejar caer los utensilios de cocina o golpearlos contra superficies duras, pueden deformar el metal, haciendo que se vuelva irregular o se abombe.